Faro sueña ser marinero,más esa no es su misión.Él lo sabe.
Cada noche Faro se escapa a través del nacimiento de su luz para bailar con Estrella.
Su lamento diseñó los ochos de sus pasos,danza de su bruma que refleja lo que no es.
Enamorado de un mar surcado por otros,Faro ensaya saltos de trampolín.
Luna le está tejiendo un bañador mientras Estrella le borda:un "Es posible ser",un "¿Por qué no?" y un "Siempre de fe".
Si agudizas el oído,hazlo,dicen que es cierto,se puede escuchar a Faro llorar,pues la mañana ha llegado y no hay barca en la orilla que le espere para salir a navegar.
Cuenta la leyenda de las aves nocturnas,almas de paso en el Reino del Acantilado donde vive Faro,que una noche,decidido a ser marinero,buscó otros faros como él para compartir su luz.
Se despidió de Luna,de Estrella,con su único equipaje.Horizonte.Bahía.
Decidido a cambiar su peñasco por coral espumoso.
Con Viaje esperándole inició su descenso por las entrañas de caracol que investidas un día le hicieron.Se deshizo y probó a echar a andar sus pies de cemento.
-¡Pobre Faro!-susurraron las navegantes del cielo.
En su intento,acabó arrancándose corazón,pensamiento y tripas.Todo él derruido,desordenó el orden,originó la pleamar,borró el celeste calendario.Cosmos en derribo.
En un último esfuerzo por recomponerse,sintió su reverbero.Ancla de sí mismo.Renació vigía.
Faro hace de guía para otros.
Mar Aceptación.
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