Usted,adorable dama,dijo:
"Sin temer gigantes ni molinos... por encantar con tus letras y adormecer con tus pensamientos-existencia a los noes de este mundo nuestro."
Y yo diciéndole,sibila de las letras,que me provocó una gratísima conmoción le estaría diciendo muy poco.
¡Qué turbación de encantos,qué refugio para cuando acecha la desesperanza va a ser,ya es,será,ese adormecer que me ha soñado!,compañerita mía de rapsodias.
Que me estremezco de gozo con cada corazón-palabra que emerge de su cautivador lago del viento.
Venerando su soplo,deliciosa ondina,me encuentro.
jueves, 31 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario