Nos encontramos rodeados de opresores.
Se regocijan lanzando contra nosotros los disparos de su supremacía.
Son numerosos,y anhelan dirigir todos y cada uno de nuestros pasos.
Se alimentan de confusión mientras requieren la compañía del miedo,pues no conocen otra forma de vida que no sea la de trabajar para la tiranía de los poderosos.
Se han apropiado de todo,desde las profundidades de lo superficial hasta la superfície de lo más profundo.
Nos intentan contagiar con el virus mortal de su arrogancia.
Su cadavérica filosofía formula fronteras,dicta la perspectiva de las miradas y bloquea la entrada a la habitación de la vida.
Son capaces de hipotecar almas como ofrenda a la diosa Seguridad.
Adoran lo previsible y detestan a los que se aventuran imprudentemente a cazar soluciones.
En cambio,si pudieran atisbar por un sólo nanosegundo todo un mundo de amor que desconocen,se arrastrarían congelados por la calle de la aflicción.
Y en verdad,si ya habéis conseguido desenmascararlos,sabréis que es ese el destino que les aguarda.
Porque esquivaremos cada ataque que nos dediquen con toda la furia de nuestra pluma.
Seremos montañas sordas de su discurso.
Protegeremos los bosques de nuestros ahoras aunque los intenten quemar con el fuego de su locura.
Y jamás huiremos de la casa que construímos para refugiarnos de su instinto manipulador,ya que éste no alberga suficiente veneno para intoxicar nuestros sueños.
Se pudrirán víctimas de su putrefacción.
Se atragantarán hasta asfixiarse con cada brizna de intolerancia que usaron contra sus semejantes.
Todo el odio que emplearon para obtener más poder les presionará su conciencia hasta que erradiquen su morbosa perversidad.
Escupirán todo el amor que reprimieron,y esto les provocará un dolor mucho más atroz que el que ellos infringieron.
La fuerza de su espíritu no soportará la carga de sus inmorales pretensiones.
Porque no podrán caminar el sendero liberados de su siniestro bagaje.
La profecía del Maestro Universo ha certificado que todos sufrirán la peor de las muertes,esto es,les será devuelta toda la oscura energía que invocaron,quedará grabada en la memoria del recuerdo hasta que restituyan todo lo que inmerecidamente tomaron de la humanidad.
No sufráis hermanas,no lloréis hermanos,pues íntegramente el peso de sus torturas recaerá sobre ellos.
Van a vomitar la injusticia con la que se nutrían,y sus estómagos,antes tan resistentes,ahora sólo podrán digerir la sopa de la redención.
No permitáis que more en vosotros la más mínima duda,el silencio del equilibrio se impondrá al estruendo que producen sus exigencias.
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