martes, 19 de enero de 2010

AIRES DE BERLÍN

Sujeta al sujeto ese que va predicando ser verbo en mi enmudecida existencia.Qué osado mandril es en mi selva asfaltada de aire,azotando cual epidemia a mi pre-enfermedad,diluyéndose como analgésico disolvente después en mi fiebre,para convertirse en mi experiencia esquizofrénica durante el desvarío de mi convalecencia.

Te vas y no te vas,y mientras sentada espero a que tus pies consensúen,mi trasero palidece.

Aires de cualquier ciudad me traen tu nombre.
Me escondo allá donde el frío nieva al intelecto confiada en una expiación.Y allí en medio del medio de la nada vuelves a aparecer sin aparecerte atrapándome en la huida.Maldito seas o maldita yo por no saber olvidarte.

Debo recuperar la corona de espinas,los clavos y la cruz que regalé a saldo creyendo tener en ti la cuenta saldada.
De nuevo con mi maleta llena me pierdo en los aeropuertos,menos mal que siempre hay cenicero para la cenizza y un destino para la pérdida.

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