Con esta lejanía como velero
me acerco más a las islas
donde los creadores de vidas vivieron.
Candados,escudos y piedras
se llevó la pleamar;
para navegar a mí me bastan:
ancla,timón e integridad.
Una vez que el marinero ha embarcado
mantendrá siempre respeto por lo soñado.
martes, 19 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario