Y en el templo de la locura,
los cuerdos rezan para alejar al demonio.
Su demonio es la locura misma,
pero aún no saben que no están lo bastante locos,
como para jactarse de ser su loca cordura.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
A aquellos que poseen alas,y aliento para agitarlas,en el vuelo inmortal de los sueños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario